Navidad: ¿fantasía o engaño?

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Definitivamente la Navidad es una época mágica, pero no siempre la vivimos de la misma manera. Cuando somos niños tiene un brillo especial, vivimos la ilusión desde la inocencia. Luego nos hacemos mayores y lo mágico se convierte en fiesta, salir con los amigos a celebrar es lo esencial pero… cuando nos convertimos en padres es cuando la transformación ocurre y comenzamos a vivir la ilusión de nuestros hijos como si fuese propia.

Hace poco recibí un correo de Yurirma (@mamicardier en instagram) en el que me planteaba su inquietud con relación a las fantasias en los niños y LA NAVIDAD, más específicamente los regalos de Santa y el Niño Jesús. Para ella fue traumático descubrir tantos años de engaño y mentira, que la hicieron vivir la experiencia desde la decepción. Sentía que a pesar de haber sido educada en valores de sinceridad y honestidad, sus propios padres le habían mentido. En estos momento, su pequeña ya tiene 6 años y ha decidido comenzar a hablar del tema porque no quiere que su hija experimente la misma frustración que ella sintió.

Todo esto me ha hecho reflexionar porque, yo lo viví de manera diametralmente opuesta. Habiendo crecido en una familia de clase media, mis padres, aunque sin grandes lujos, se esforzaban por que no nos faltara nada y las navidades no eran la excepción. El 25 era el día más esperado del año. No recuerdo un año que Santa (o el niño Jesús) no nos trajera a mi hermano y a mi todo lo que habíamos pedido y cuando digo todo es TODO.

Realmente no tengo muy claro cuando me enteré de qué iba el asunto, aunque tengo un vago recuerdo de que fue algo gradual. Para cuando mi mamá habló conmigo ya yo lo sabía (los amigos del cole eran bocones) y aunque me entristeció saberlo, en el fondo me sentí muy agradecida de saber todo lo que mis padres habían hecho, todo el esmero y la dedicación aún a sabiendas que el crédito se lo llevaría el simpático viejito panzón (o un pequeño recién nacido).

Esta llamada de atención me llega justo cuando estoy preparando todo lo que es el ritual de navidad en casa, disfrutando de esa complicidad mágica entre abuelos, padres y hasta del hermano mayor, involucrados todos con el único propósito de sorprender a una pequeña que se va haciendo mayor y que en un par de años (quizás antes) no volverá a despertar el 25 de diciembre con la ilusión de años anteriores, una ilusión que vivimos en conjunto porque, al menos en mi caso, tan mágico es para ella como para mi.

Sin duda alguna cada persona vive la navidad desde su punto de vista particular, desde sus propias vivencias y esto es determinante a la hora de manifestar en el afuera, lo cierto es que todo el tema me ha llevado a la reflexión y no me he querido quedar simplemente en la opinión de dos madres, sino que he querido incluir una tercera mirada, es por ello que he invitado a mi querida Rosario Vasquez (@contratransferencia) quien gustosamente nos comparte algunos detalles importantes a tener en cuenta y que me han parecido ciertamente muy enriquecedores:

Al llegar la Navidad, muchos padres se preguntan si ya es el momento adecuado para que los niños “se enteren de la verdad”. Algunos lo viven con naturalidad y otros se angustian mucho, pues se preguntan dónde termina la fantasía y dónde comienza la mentira. Para dar respuesta a esto siempre considero muy importante que los padres se conecten con lo más relevante ¿qué es la Navidad para ti como mamá/papá? ¿es un tiempo de compartir? ¿es el día en el que te toca compartir con gente que realmente no aprecias, pero lo haces “por los niños”?, ¿es un tiempo que te recuerda un evento doloroso, alegre, triste..?
Contesta con honestidad, porque todo lo que haces en diciembre estará impregnado de este significado.
La historia que hemos contado a nuestros hijos sobre los regalos de Navidad, es una creación popular de origen religioso pero muy impregnada del significado individual que le damos a nuestras experiencias navideñas. Un día los niños empiezan a buscar respuestas lógicas y empieza a llegar el tiempo en el que la fantasía se cae, pero da lugar a otras vivencias que pueden ser igual de emocionantes como la sorpresa, la imaginación y la deliberada intención de compartir alegría. Este paso, que suele ocurrir sobre los 7 años, puede comenzar con una pregunta directa “¿quién compra los regalos?” una pregunta buscando lógica: “¿cómo hace el Niño Jesús para repartir tantos regalos por todo el mundo en una sola noche?” o quizás un reclamo: “¡el Niño el año pasado no me trajo lo que le pedí, así que no es tan poderoso!”
En este momento los padres podemos estar muy atentos par dar una respuesta, que es lo que nuestros hijos están pidiendo. Pero esa respuesta no tiene que ser decepcionante. Solo que dependerá de las creencias de cada quien.
Si eres creyente, la Navidad tiene un aspecto espiritual muy relevante. Los padres honramos la alegría que trae el Nacimiento dando alegría a quienes más queremos: nuestros hijos, en forma de regalo.
Si no eres creyente, pero te gusta la Navidad como hecho social, es un momento en el que todos nos sentimos conectados con la generosidad, que es un valor hermoso.
Si no eres creyente y tampoco te gusta la Navidad, quizás quieres regalarle a tu hijo la experiencia de sentirse conectado con la alegría que viven muchos niños, y eso te anima a hacer regalos ese día.
Pero la magia no viene del regalo.
La magia viene de la intención y el significado que le damos. Y hace una hermosa explosión cuando se conecta con la gratitud de quien lo recibe.
Los niños necesitan entender , que los padres son los “ejecutores” de un momento compartido por millones de personas en el mundo, que quieren sentir alegría al mismo tiempo. Hace mucho tiempo se escogió el día de la Navidad para hacer estos regalos, porque mucha gente quería expresar así su alegría por el Nacimiento. Se crea una hermosa fantasía alrededor de el Niño, Santa o los Reyes, que se ha transmitido de generación en generación. Y una vez que la descubrimos, descubrimos un acto de amor y nos hacemos parte él. Ni más ni menos.
Esta explicación alimenta el amor.
La explicación angustiosa, en la que sentimos culpa o ansiedad obedece muchas veces al reproche que se hace desde los niños engañados que alguna vez fuimos. Quizás nuestros padres cuando quisimos respuestas, no nos la dieron. Quizás la forma de descubrir “la verdad” en nuestra casa, cualquier verdad, siempre fue muy dura. Quizás nuestros padres nos mantuvieron infantilizados sin darnos herramientas para comprender la diferencia entre fantasía y mentira, pues ellos tampoco tenían claro el límite entre una y otra. Quizás la falta de información directa, de boca de nuestros padres, fue una constante. Si esta es tu historia, necesitas hacerte cargo de ella, e iniciar un camino diferente con tus hijos.
Nuestras heridas no tienen porque ser heredadas por nuestros hijos. Ella puede re-significar la Navidad y darle una interpretación novedosa, entendiendo que quiere acompañar a su hija en la fantasía, y ofrecerle una explicación amorosa cuando sienta que la necesite sobre el origen de esta creencia y cómo ellos como familia la mantienen viva y por qué.

Hace unos años conocí a un señor, hijo de inmigrantes, que al llegar a su nuevo país de acogida, siendo aún un niño y observar las costumbres y tradiciones de la época navideña, sintió gran curiosidad y le preguntó a su papá qué era eso de un niño que traía regalos, a lo que el padre contestó “una tontería, un invento más, nadie trae regalos, son los padres los que los compran” el chico, como nunca había vivido esa tradición, lejos de sentir frustración se sintió más bien poseedor de una verdad de la que el resto de sus compañeros carecía. Sin embargo, hoy en día, ya de adulto, celebra la Navidad con sus hijos de manera diferente, incluyendo ese toque de mágica fantasía, porque a pesar de no haberlo vivido él en su infancia, ha decidido darle otro significado a la Navidad con la llegada de sus hijos.

Para finalizar, no podía dejar de compartir la respuesta que Rosario le dio a su pequeña cuando le preguntó acerca del tema y que fue la misma que sus padres le dieran a ella:

El Niño Jesús no ha venido solo a traer regalos, vive todo el año en el corazón de nosotros y nos acompaña en nuestros esfuerzos. Nosotros sólo hacemos lo que él nos inspira: hacer felices a nuestros niños.

Estoy convencida que la Navidad será siempre lo que decidas que sea. Aprender a diferenciar entre fantasía y engaño es el primer paso para liberar culpas y viejos resentimientos y darle un nuevo significado a esta (en potencia) mágica época del año.

No dejes de seguir a Rosario en  Facebook, instagram y visitar su página web contratransferencia.com

El boom de las mamás emprendedoras

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Definitivamente la conciliación es un temazo que da mucha tela. Hay que apañárselas para criar y ejercer la profesión para la que nos hemos preparado, más aún si no cuentas con una red de apoyo. En el mejor de los casos los peques pasan el día en interminables actividades extra-escolares, de ahí a casa de los abuelos o con alguna persona que pueda hacerse cargo de ellos mientras papá y mamá cumplen sus horarios laborales. Si eres como yo, probablemente termines a fin de mes, estresada, cansada, frustrada y entregando tu sueldo entero a la canguro (niñera o cuidadora).

Así es como muchas mujeres (y hombres también) hemos optado por emprender. Un camino cuesta arriba sin duda, de innumerables desafíos y sacrificios, pero que nos permiten manejar un poco nuestros tiempos a conveniencia para poder sortear esto de la crianza y el desarrollo profesional.

En mi caso particular, por mucho tiempo trabajé por cuenta ajena, hasta que decidí que sería madre por segunda vez. Fue entonces cuando tomé la decisión de lanzarme a la aventura de crear algo propio para así poder quedarme en casa mientras veía crecer a mi pequeña.

Hace ya 9 años de ese primer paso del que no me arrepentiré jamás. No ha sido fácil pero sin duda lo ha valido. Es un trabajo de reinvención constante. De estar atento a las necesidades del mercado, de preparación para ofrecer calidad en los productos o servicios a ofrecer y de acción continua. Es un mundo que no para y por eso quiero mostraros hoy mi nuevo emprendimiento, que tal vez pueda ayudaros a consolidar el vuestro, y es que definitivamente la imagen es primordial a la hora de ofrecer un servicio o producto. Esa primera impresión que logra despertar el interés en tus potenciales clientes y engancharlos, en el que el mundo digital cobra cada vez más fuerza y las redes sociales ganan terreno y se hacen más competitivas, destacar es fundamental y aquí es donde entra este nuevo emprendimiento que persigue apoyar en el desarrollo de la imagen de tu negocio, redes sociales y próximamente desarrollo web.

A continuación os dejamos una pequeña muestra de nuestra propuesta, que inicialmente abarca Pack de imagen redes sociales, logotipos y avatares. Muy pronto incluiremos en nuestra oferta el desarrollo de páginas web, tiendas online y el diseño para material promocional como tarjeta de visita, portada de libretas y agendas entre otros. Esperamos que os guste!

Logotipos

Avatares

Packs Redes Sociales

 

Si quieres ver más de nuestro trabajo visítanos en http://www.mamiacolor.es

El Camino de Diego

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Diego Matías Nació a los 8 meses de gestación por complicaciones en el embarazo,  nació sin problemas aparentes,  sin embargo, después de estar un día en el hospital comenzó  a tener  dificultades  para respirar, convirtiéndose  eso en una  Hipertensión  Pulmonar,  fue  ingresado en  Cuidados intensivos  (UCI)  y estuvo bajo  respiración  mecánica  varios  días  muy  muy  delicado,  gracias  a  Dios  logro recuperarse.

Siguió  creciendo  y  mucha  gente  mencionaba  lo  grande de su cabeza,  por  lo  que visité varios  pediatras,  ninguno  notó  nada  fuera  de  lo  común,  solo me mencionaron que  el  percentil  de  medición  era  insignificante  y  que  no  era  nada para preocuparse.

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Diego  continuó  creciendo,  durante  sus  primeros  dos  años  se enfermó muchas  veces  de  sus  vías  respiratorias,  vivíamos  en  el  médico  por  eso, al parecer  el  haber  sido  aspirado  y  el  haber  permanecido  bajo  respiración mecánica influyó,  lo que lo hacía  sensible a las enfermedades  respiratorias.

Todas  las  habilidades  físicas,  como  gatear,  pararse,  sentarse  las  hizo  muy  tarde, también comencé a notar que Diego no hablaba, solo decía dos palabras. Fui con un  neurólogo y desde allí  comenzó  la historia.

Buscando  un diagnóstico.

Descartaron  el  Síndrome  de  Hunter (MPS  II).

Y  Luego  lo  diagnosticaron  con:

Retardo Global  del  desarrollo  (Es  el  retraso  en  una  o  más  áreas  del  desarrollo, comprende motricidad  fina  y  gruesa,  lenguaje,  funciones  cognitivas  y  desarrollo social)

Diego   tiene  un  acentuado  retraso  en  su  habla,  su  lenguaje  es  muy  restringido  y  se comunica  por  medio  de  palabras  aisladas.

Es  un  bebé grande, su desarrollo  cronológico  es  de  seis  años,  pero neurológicamente  tiene  menos  de dos. Su  interacción  social  se  ve  comprometida prefiere la compañía de adultos, no juega con juguetes  y sus  intereses son restringidos.

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Aún  no  controla  esfínteres,  usa  pañales.  Es  completamente  dependiente.  Hay  que bañarlo,  vestirlo,  peinarlo,  asistirlo  en  todos  los  aspectos  de  su  vida  diaria.  Su Psicólogo/Pediatra   Dr. Juan Nacimientos, manifiesta que su pronóstico  es negativo, debido a que en vez de adquirir habilidades él las ha ido perdiendo.

Por ejemplo:  Lo enseñé  a desvestirse solo,  ya no lo sabe hacer.

Así  mismo  fue  diagnosticado  con  trastorno  del  espectro  Autista:  aparece  en  la infancia y engloba diagnósticos relacionados con déficit en la comunicación, dificultadespara integrarse socialmente, una exagerada dependencia a las rutinas y hábitos cotidianos, y una alta intolerancia a cualquier cambio o a la frustración.

Aletea y realiza movimientos repetitivos con sus manos.

Diego sufre de altísima ansiedad  por  las  comidas, conoce las rutas por  donde caminamos  y si lo cambio hace un berrinche seguro porque tiene intolerancia  al cambio. No reconoce el peligro, por ello me cuesta salir mucho  con él, prefiero estar bajo ambientes “controlados” donde pueda minimizar posibles accidentes.

Se cae con mucha facilidad debido a su problemas motrices, al día se cae unas 20 veces. Ya  le  han suturado  8  veces  la  cabeza  por  múltiples  contusiones. Es presa fácil de accidentes, debido a su hiperactividad.

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Tengo  que estar siempre al muy  pendiente porque lamentablemente  nuestra  casa no tiene las condiciones de seguridad que requiere un niño como él.

Su doctor me dice que lamentablemente  en Venezuela  no cuenta  con instituciones especializadas donde puedan asistir a Diego, ir a clases y  tener asistencia médica al  mismo  tiempo.

Estuvimos  hasta  el  año  pasado  con  el  diagnóstico mencionado, dándole  la medicación  prescrita  y  tratando  de  aprender  y  sobrellevar  las  cosas, hasta  octubre del  año  pasado  cuando  repentinamente  después  de  un  quebranto normal  de  fiebre que  no pasó de  38.5  grados,  Diego  comenzó  a  perder  fuerza en su cuerpo,  no  podía sostenerse  y  en  pocos  días dejó de caminar, de hablar, de comer y de dormir. No dormía  ni de día  ni de noche.

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El neurólogo  nos  remitió al genetista  que le mandó hacer  varios exámenes,  mediante los cuales el Dr. Orlando Arcia descubrió una  nueva  condición llamada Craneosinostosis de sutura  coronal: Es  el  cierre  prematuro  de  las  suturas  del cráneo. Braquicefalia: Ocurre  cuando  la sutura  coronal  se funde  prematuramente.  Diego tiene la parte trasera del cráneo plano. Hipoplasia  meso  facial: El  centro  de  la  cara  se  desarrolla  más  lentamente  que los ojos, la frente  y  la mandíbula  inferior.

HistoriadeDiego1-5Debido a sus antecedentes  clínicos  y  su aspecto físico su  genetista indica que  hay que hacerle  unos  estudios a Diego para confirmar  Síndrome  de Pfeiffer: esta una rara enfermedad  de origen genético que afecta aproximadamente  a un  niño  por cada  100.000 nacimientos. En  Venezuela  hasta  ahora  no  se  conoce  ningún  caso clínico  confirmado.

Diego  tiene  compromiso  neurológico  por  los  trastornos antes mencionados  que afectan  su  habla  su  capacidad  de  interactuar  entre  otras  cosas, por esto debo confirmar si mi pequeño padece esta rara enfermedad. Quiero saber qué hacer, buscar  ayuda  y  estar preparada. No quiero caminar  a ciegas.

Debido  a  que  nuestro  país  no cuenta  con  la  tecnología  requerida  para  realizar dichos estudios  y  poder  tener  un  diagnóstico,  es  imperativo  poder  trasladar  a Diego  a Estados Unidos o España (existelas  pruebas  moleculares  requeridas),  donde sabemos  existen  los  laboratorios  y  especialistas  en  enfermedades  raras que pueden  estudiarlo  y  generar  un  diagnóstico  que  pueda  hacer  que Diego tenga una mejor calidad de vida.

Recientemente  Diego  fue  evaluado  por  la  Dra  Emely  Karam  Neuro/Oftalmología quien descubrió  según  Resonancia  Magnética  Cerebral  y  Tomografía  de  Cráneo que  Diego presenta  una  Delta  Trombosis  en  seno  venoso  y  engrosamiento  del diploe, (parte   interna   del   cráneo) lo que obliga a considerar  una  evaluación hematológica. Por posible patología asociada.

Fue referido al  Hospital  Pérez  Carreño y la  Dra  Leonor  Cárdenas – Hematología, ordenó repetir los  exámenes de  MUCOPOLISACÁRIDOS a Diego, la MPS son enfermedades raras  de  depósito  lisosomal,  existen  7  síndromes  cada  uno  con  su compromiso.

(Mucopolisacaridosis tipo III  ó Sindrome de San Filippo)

Ahora  mismo  mi  principal objetivo es poder realizar los estudios para tener en mis manos un  diagnóstico definitivo.

Me pregunto  constantemente por el futuro  y por eso quiero encontrar  respuestas ahora para poder ocuparme  de hacer  lo necesario por su bienestar. Hay  algo  que  tengo  claro  y  es  que  él  es  así,  no  pretendo  cambiarlo  ni  escuchar  que hay  una  cura  mágica  que  lo  va  a  convertir en un niño “normal”. Para mí él es extraordinario  tal  y  como  es  y  esto  es  algo  que  me  ha  llevado  años  aprender.  La aceptación.  ¿El  tener  un  niño  con  estas  características  te  hace  preguntarte  por qué?

¿Por qué  a  mí?  Entonces  te  encuentras  en  una  constante  agonía  sufriendo porque no  tienes  lo  que  esperabas,  vives  en  duelo  permanente. Él se resiste a los cambios  y  a  mí como su mamá me  ha tocado  cambiar…  y  ha  sido una transformación hermosa  porque  he  tenido  que  hacerlo  desde  adentro,  mi  hijo  me ha  enseñado  a  ser  una  mejor  persona.  Soy  una  mejor  mamá,  hija,  hermana, vecina o al menos trato de serlo.

Mi  hijo  ha  sido  un  ejemplo  a  seguir  desde  que  nació,  ha  pasado  por  momentos estresantes,  muy  dolorosos  y  aun  así  siempre  tiene  una  sonrisa  que  regalar.  La gente  etiqueta  a  niños  como  el  cómo  incapaces…  pero  mi  hijo  tiene  la  capacidad de hacer  cosas  maravillosas, tiene la capacidad  de  amar  y  regalar  amor  con  su mirada y  su  sonrisa.  No  habla  bien,  pero  se  comunica  a  través  de  canciones, ¡Así es! a Diego  le  encanta  cantar y  le  fascina que le canten, me ha enseñado  el poder  que tiene  la  música  y  lo  mucho  que  puedes  hacer  con  una  canción.  Me  ha tocado  cantar en  bancos,  en  el  metro,  caminando,  siempre  entre  los  dos  hay  una melodía  de por medio.HistoriadeDiego1-6

Si quieres ayudar a Diego en su valiente lucha y acompañarlo en el camino que le ha tocado recorrer, puedes hacer con donaciones a través de el siguiente link https://www.gofundme.com/elcaminodediego teniéndonos presentes en sus oraciones y compartiendo nuestra historia para que cada vez seamos más los que acompañemos a Diego a lograr un diagnóstico que le permita acceder al tratamiento más apropiado para él.

Si lo deseas puedes colaborar también en bolívares, depositando tu donativo en la cuenta de ahorro del banco mercantil  0105 0086 9870 860 60127 a nombre de Alney Márquez C.I.: 16604806 correo electrónico: marquezalney@gmail.com

De antemano muchísimas gracias y que Dios te bendiga

Cuando el hermano mayor también quiere ser amamantado

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Image by Mae Burke

Hace pocos días, Nolizza, una mami con quien comparto mucho en redes sociales, me contaba que su hija de cinco años estaba presentando mucha inquietud y curiosidad por la Lactancia Materna. Nolizza tiene 32 semanas de embarazo y su pequeña de 5 años, a quien no le fue posible amamantar más allá de mes y medio, le ha expresado su deseo de ser amamantada al igual que la hermanita que viene en camino.

De entrada lo que pude percibir es que tal vez esta pequeña siente amenazada la relación que hasta ahora ha tenido con su madre y busca mediante la lactancia asegurar su espacio, cubrir su territorio o, simplemente esta experimentando una genuina curiosidad.

Creo que mi respuesta tomó a Nolizza un poco por sorpresa. Quizá pensaba que le diría que no estaba bien amamantar a una niña de 5 años sin embargo, en ese momento no encontré ninguna razón por la que no fuese posible o estuviese mal ofrecer el pecho a la niña, por supuesto y siempre y cuando, la madre estuviese cómoda y a gusto con tal decisión. Más tarde y como no soy especialista, consideré prudente investigar un poco más y consultar con expertos en el área, como lo es Alba Padró, Auxiliar de clínica, Consultora Internacional de Lactancia (IBCLC) y co-fundadora de Lactapp , que muy gentilmente aclaró mis dudas al respecto.

Curiosamente es una inquietud que se presenta con regularidad en madres con niños mayores. Alba me confirmó lo que inicialmente había considerado, si la madre se siente cómoda y a gusto, no hay nada de malo en ofrecer el pecho. En la mayoría de los casos, los niños a esa edad han perdido ya el reflejo de succión y se les dificulta prenderse al pecho, por lo que sacian su curiosidad inicial y abandonan.

En muchas culturas la lactancia prolongada es algo natural, no así en la nuestra. La leche materna aporta factores inmunológicos, enzimas y vitaminas, que sin duda favorecerán la salud de tu pequeño, sin embargo considero de suma importancia, tomar en cuenta los siguientes factores:

  • Amamantar a un bebé puede ser una experiencia desafiante. No todas las madres vivimos el puerperio de la misma manera y satisfacer las demanda de un bebé recién nacido y de un niño mayor puede ser realmente agotador.
  • Asegúrate de sentirte realmente cómoda ofreciendo el pecho a tu hijo mayor. Recuerda que la leche materna es el único requerimiento nutricional del recién nacido y que si bien, a mayor demanda, mayor producción, también es cierto que el agotamiento se multiplica por dos, lo que pudiese afectar tu desempeño.
  • Habla con tu pequeño con sinceridad, ellos comprenden más de lo que nosotros pensamos. Refuerza en él/ella la seguridad de que jamás perderá el amor de mamá bajo ninguna circunstancia.
  • Explícale que ahora es el hermano/a mayor, que ahora es un niño/a con otros requerimientos nutricionales que debe cubrir para crecer sano y fuerte. Es posible y se han visto casos de niños que quedan nuevamente enganchados al pecho y que comienzan a rechazar los alimentos sólidos. No es lo común, pero es importante que el niño mayor sepa que necesita otros alimentos adecuados a su edad.
  • Toma en cuenta que si ofreces pecho a tu bebé en sitios públicos, existe la posibilidad que tu hijo/a mayor quiera teta también. Finalmente será tu decisión, pero es importante que las posibles complicaciones no te cojan desprevenida.
  • El pecho materno es sinónimo de nutrición pero no solo a nivel alimenticio sino emocional también. El niño/a encuentra en el pecho de la madre la tranquilidad y el sosiego que necesita, es por ello que reforzar los vínculos y brindar seguridad emocional es imprescindible. Inclúyelo en las actividades con el recién nacido, permítele participar y brindar ayuda en las tareas cotidianas, como cambiar los pañales, bañar y vestir a su hermano, participa con ellos en sus juegos, en fin, inclúyelo en el equipo.

Recuerda siempre que la decisión es tuya. Es importante que te sientas cómoda, segura y a gusto. Analiza y estudia tus opciones y tus sentimientos al respecto independientemente de la crítica o la opinión ajena.

Si estás pasando o has pasado ya por una situación similar me encantaría conocer tu experiencia.

 

Carta a una Futura Novia

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Podría parecer un poco contradictorio escribir sobre matrimonio tomando en cuenta el divorcio que a muy temprana edad ya incluía en mi lista de experiencias. Sí, actualmente estoy casada, pero nunca me he puesto un vestido blanco ni sentí jamás interés en hacer una gran fiesta, aunque confieso que de pequeña me hacía ilusión. En realidad, mi segundo matrimonio ocurrió por meros trámites burocráticos, porque en el fondo mi esposo y yo (ambos previamente divorciados) estábamos bastante cómodos sin el papel firmado.

El comienzo de este post tal vez pudiese parecer un intento de persuasión para evitar tu llegada al altar. Nada más alejado de mi propósito. Es probable que estés a muy poco del gran día. Ese día con el que quizás  hayas soñado y fantaseado, incluso de muy pequeña. Tal vez estés en medio del torbellino de los preparativos, escogiendo el vestido, ensayando la entrada, probando peinados y maquillaje. Seguramente estás increíblemente ocupada, incluso estresada, la verdad no sé ni como estás leyendo esto, pero me arriesgo a hacerte esta loca proposición:

Antes de que llegue el momento de estar frente a esa persona que has escogido para experimentar una misión de vida y aprendizaje, te voy a pedir que te pares frente a ti misma. Colócate frente al espejo, mírate con detalle y enamórate perdidamente de tu reflejo. Ella, esa chica que ves ahí y a la que tantos defectos sueles encontrarle, es quien ha estado contigo desde siempre y con quien siempre estarás. Comprométete a amarla y respetarla, a serle fiel en las buenas y en las malas. A perdonar sus errores y desaciertos. Promete ser gentil y dulce con ella. Que tú y tu reflejo sean un ser completo, sin necesidad de aprobación o validación porque, cuando estás cómoda con tu reflejo, tal cual es, cuando te aceptas sin condiciones, entonces puedes aceptar al otro, no como un complemento sino como un compañero de viaje. No necesitas que te complete porque ya estás completa, no necesitas que cambie o haga ciertas cosas para que tú puedas ser feliz, porque ya eres feliz contigo misma. Déjala estar, allí, frente a ti, para que te recuerde cada día que no tienes que convertirte en alguien que no eres para complacer o ser querida. Que no necesitas nada porque ya te tienes.

Es mi deseo que para cuando el momento del “Sí quiero” haya llegado, ya te hayas dado el “Sí quiero” a ti misma, porque no podemos darnos a otro si antes no nos tenemos, no podemos conocer a otro sin antes conocernos, no podemos perdonar sin antes perdonarnos,  no podemos amar sin antes amarnos.

Pasarán los días, pasarán los años, habrá momentos dulces y otros amargos. Cada instante será una oportunidad para descubrir un poco más de ti misma. El matrimonio, como cualquier otro tipo de convivencia, es una oportunidad de oro para conocernos más a través del otro. Procura siempre mantenerte atenta, para que con el paso del tiempo, te sientas cómoda y feliz con el reflejo que de ti misma veas en el otro.

PD.: Aplica para cualquier persona independientemente de su estado civil, género, color de piel o preferencias. Cualquiera sea tu situación actual, enamórate de tu reflejo.

La preciosa imagen fue captada por el lente del talentoso fotógrafo venezolano Marco Mancera. Pueden ver su portafolio en @marco_mancera

 

 

La chica embarazada del bañador verde (y su marido)

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Hace unas semanas, lei en internet una carta escrita por Jessica Gómez que se hizo viral, no era para menos, la carta es preciosa, se titula “Querida chica del bañador verde” y si aún no lo has hecho puedes leerla aquí.

Tal vez podríais pensar que escribo esta carta para apalancarme en la anterior, aprovechando que ya se ha hecho viral (y la verdad es que no es ni mala idea) lo cierto es que al parecer, el verde esta de moda esta temporada veraniega y me ha tocado en suerte a mi también, una chica con un bañador en esta tonalidad, a escasos metros de donde me encontraba.

Lo que muchos de vosotros no sabéis es que tengo la extraña y a veces (siempre) incómoda manía de quedarme viendo a la gente. Mi marido que ya me conoce, cuando nota que tengo la mirada perdida enseguida me pregunta “¿en la vida de quién te has ido a meter ahora?” debo reconocer que no está del todo bien estar inmiscuyéndose en los asuntos ajenos, pero aunque trato, es algo que no puedo controlar.

Lo cierto es que nos fuimos a la piscina. A escondidas yo me llevé un libro. Sí ya se que cuando se va a la piscina con niños no se deben tener grandes expectativas más allá de convertirse en una uva pasa  de tanto estar metido en el agua, pero esta vez me pude valer de algunas triquiñuelas y convencí a mi marido que se adelantara con la pequeña, que yo los alcanzaría más tarde. Así que allí estaba yo, tumbada en el cesped, a solas, con mi libro.

Ya me había percatado de la chica que toma el sol muy cerquita de mi. Una preciosa rubia de piel dorada y bañador verde. De inmediato me di cuenta (yo siempre tan observadora) que estaba embarazada. Es difícil calcular pero podría tener unos 5 o 6 meses de embarazo. De vez en cuando ojeaba el móvil, de vez en cuando se relajaba y se entregaba por completo a recibir las radiaciones del astro solar como si de un proceso sanador se tratara.

Comencé a leer. El clima estaba realmente muy agradable y a pesar de estar tumbada directamente en el cesped, la verdad estaba muy cómoda. Al poco rato sonó el móvil. Momento inicial de confusión cuando pensé que era el mío pero en seguida ella contestó. Era imposible no escuchar la conversación. Fácilmente pude deducir que se trataba de su marido. Al parecer tenían una reunión familiar y ella no quería ir. Poco a poco se iba molestando más e iba subiendo el tono de voz. De repente rompió en llanto y dijo cosas muy fuertes. Cosas que solo se dicen cuando uno está realmente muy alterado.

Por un momento me sentí invisible. La chica estaba tan molesta que no reparó en ningún momento en mi presencia. Era evidente que no le importaba si la escuchaban o no. Volví a mi libro, aunque nunca quité los ojos de la página en la que estaba y de pronto me di cuenta del título en la esquina superior derecha “yo soy tu” (ya sabéis que me gusta mucho Enric Corbera) y no pude evitar sentirme un poco ella. No se si será mi caso en particular o todas las mujeres durante el embarazo no volvemos un poco más introspectivas e introvertidas. Nos volvemos más hacia nosotras mismas y evitamos contacto con personas ajenas a nuestro entorno cercano, al menos en mi caso fue así. Nos volvemos más sensibles, más ansiosas, nos afectan más los comentarios de terceros y procuramos encontrar en nuestra pareja (si la hay) la contención emocional que tanto necesitamos en este período.

Sentí la necesidad inmediata de abrazarla. Me contuve. Pero podía sentir su profunda tristeza, su frustración. Para cualquier mortal esto sería algo completamente superficial y sin importancia, “por Dios! es solo una reunión familiar! tampoco es para tanto!” pero para una mujer embarazada, es su soporte y su estabilidad las que se ven amenazadas. Una mujer embarazada no ve la vida como el resto de la gente. La ve a través de su propia sensibilidad, de su estructura emocional, de la niña que fue, de los padres que tuvo. La vida cotidiana deja de ser simple para convertirse en un cúmulo de emociones que lo impregnan absolutamente todo. No se si la chica embarazada del bañador verde llegue a leer estas letras pero, sin importar el color del bañador, si estás embarazada (o no), no te obligues a hacer nada que no quieras hacer. No te estás volviendo loca, es normal que tus preferncias cambien de un momento a otro. Expresa tus sentimientos, habla con claridad y sinceridad, hazle saber a tu pareja que hay cosas que en este momento preferirías no hacer. Respira.

Solo pasó media hora para que llegara el chico en cuestión. Se sentó con ella en el cesped y la abrazó mientras ella no paraba de llorar. A los pocos minutos se fueron juntos. Ella seguía llorando.

Se que es muy difícil entender a una mujer, imagínense si está embarazada. Si hubiese tenido la oportunidad (y las agallas) me hubiese gustado decirle a este chico, que a todas luces parecía ser una buena persona que solo quería llevar a su mujer a una reunión familiar, que tenga paciencia. Él es ahora el soporte y la estructura de una nueva familia. Es el pilar, la roca en la que esta mujer necesita apoyarse. La maternidad es motivo de júbilo y alegría y todos queremos ser parte de la experiencia, pero es importante que la mujer gestante tenga su espacio. Ser comprensivos, pacientes y saber estar disponibles si nos necesita y saber retirarnos si no, es el mejor regalo que podemos hacerle.

Crianza Bilingüe (2da parte)

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Siempre he sentido una especial fascinación por los idiomas. Recuerdo de pequeña que nos sentábamos con mi abuelo a leer un librito de páginas amarillentas, gastadas y dibujos esquemáticos con el que intentaba enseñarnos un poco de inglés. Más adelante tuve la suerte de encontrarme con excelentes profesoras que sembrarían en mí el deseo por aprender más. Fue así como, a los 15 ó 16 años, pasé gran parte de mis vacaciones encerrada en mi cuarto en compañía de un curso de la BBC de Londres. Un libraco enorme con cientos de folios a full color y cassettes que escuchaba una y otra vez.

Más tarde me entraría la espinita por el francés, que espero pronto poder retomar. Lo cierto es que nos han vendido la idea de que loro viejo no aprende a hablar y yo en lo particular estoy convencida que cualquiera puede lograr lo que se proponga, se trate de una disciplina física, artística, un oficio o un nuevo idioma, pero también es cierto que los niños hasta los 7 u 8 años son muy receptivos para aprender y adquirir nuevos conocimientos, sobre todo si se hace a modo de juego, sin imposición de horario o tareas aburridas, básicamente porque lo que se aprende con diversión, más aún en los primeros años de vida, se retiene con mayor facilidad y segundo porque al ser sus cerebros tan jóvenes tiene más disposición y apertura hacia nuevas ideas. Los niños aún no tienen las muchas limitaciones mentales auto-impuestas que tenemos los adultos y ser criados en dos idiomas puede favorecer la plasticidad neuronal, mejorar la atención, el aprendizaje y la memoria.

Ya cuando mi pequeña está por cumplir los 5 años podemos decir con total satisfacción que lo que comenzó como experimento de crianza bilingüe ha sido todo un éxito y no solo para ella que lo habla y lo entiende perfectamente sino para nosotros también y es que, quién nos diría que esta experiencia nos serviría como curriculum para conseguir uno de los empleos mejor pagados aquí en España. Mi esposo es publicista y no ha logrado conseguir trabajo en su área, sin embargo lo ficharon en una reconocida academia de inglés en Madrid.

En nuestro caso, y como cuento en el post anterior, mi esposo es quien le habla en inglés a la nena, incluso andes de su nacimiento. Hasta pasados los tres años entendía todo lo que papá le decía y aunque pronunciaba una que otra palabra, aun no se soltaba a hablar. No fue sino hasta los 3 años y medio que comenzó a hablar en inglés, pero curiosamente no con su papá sino conmigo, así que me monté yo también en la ola y es así como ahora todos hablamos inglés en casa. Confieso que aún me da un poco de vergüenza, pero estoy decidida a perfeccionar lo que he aprendido hasta ahora, tanto así, que me he decidido a iniciar un proyecto en redes sociales en los que ofrezco recursos gráficos y animados, como apoyo para quienes quieran aprender y estoy entrenándome para dar clases también. Sin duda alguna ha sido una experiencia sumamente enriquecedora para todos en casa y que recomiendo sin pensarlo.

Nos enfrentamos ahora con el tema de la lecto-escritura, que iniciamos en español hace un año y que poco a poco y por interés propio de la nena vamos introduciendo también en inglés. Al principio pensé que podría ser confuso, básicamente porque las letras se pronuncian distinto que en español y la “E” suena como “i” por ejemplo. Pero estamos viendo claras señales de que la nena es capaz de diferenciar ambos idiomas no solo al hablarlo, si no al escribirlo también.

Y para quienes quieran iniciar o reforzar el proceso de aprendizaje propio y de los más pequeño he querido incluir  un set de flash cards imprimibles que puedes descargar completamente gratis aquí —> flash cards <— Si los imprimes dobles puedes hacer un juego de memoria.

Te invito también a visitar nuestra página en Instagram @lets.talk.english y en Facebook Let’s Talk English para que puedas tener acceso a todos los flashcards gráficos y animados muchos de los cuales incluyen audio para complementar la pronunciación.

Bilingüismo (I parte)

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Hace ya más de 5 años vino a visitarnos Julio, el chico que nos hacía servicio técnico en los ordenadores. Digo “hacía” porque es norteamericano y decidió probar suerte en Estados Unidos. En ese momento yo estaba embarazada de Sofi y Julio me comentó que él le hablaba a sus dos hijos desde que nacieron en inglés y su esposa les hablaba en español. Julio es hijo de diplomático por lo que tuvo la oportunidad de vivir y estudiar en Inglaterra y es así como aprendió a dominar el inglés  prácticamente como lengua nativa. Sus hijos para el momento de nuestra conversación rondaban los 8 y 10 años y ya eran perfectamente bilingües.

Nos comentó que lo ideal es que mamá le hable a los hijos en su lengua materna y papá (o algún otro miembro de la familia como tíos o abuelos) en el idioma secundario. La importancia de este punto no lo tengo muy claro, no creo que valga la pena desperdiciar la oportunidad en caso de que mamá sea la que hable dos idiomas, así que de haber sido necesario, yo lo hubiese hecho así, pero por suerte el papá de sofí vivió y estudió varios años en Filadelfia – USA así que ya teníamos un plan y lo llevamos a cabo.

Desde que Sofi nació, incluso desde que estaba en la pancita, papá le habla en inglés y yo en español. La verdad debo decir que me siento muy satisfecha con los resultados. El pediatra mostró algo de preocupación porque pensó que eso de hablarle en dos idiomas podría confundirla. En algún momento yo también pensé que eso podría suceder, que tuviese problemas en el cole, pero la verdad es que el proceso ha sido increíble.

Para el momento en el que fue escrito este post (hace 2 años) aun no le respondía a papá en inglés pero entiende todo lo que él le dice y cuando juega ella solita o canta, lo hace en inglés. Sabe perfectamente hilar oraciones y le encanta ver dibujos animados en inglés e incluso en otros idiomas. Yo la dejo que vea Peppa Pig en italiano o ruso porque creo que aunque no entienda, escuchar otros idiomas entrena el oído y abre la mente a otras posibilidades.

Yo no tuve la oportunidad de hacer esto con mi hijo mayor, en ese entonces ni me pasaba por la cabeza. Sin embargo pienso que el haber visto tantas películas y videojuegos en inglés fue determinante para que hoy en día se defienda bastante bien sin haber recibido mayor instrucción que la que le dieron en el cole. Me parece importante mencionar que de las cosas que más le gustan es ver películas en su idioma original, siendo las japonesas las que más ve.

He tenido la oportunidad de conocer familias que están llevando a cabo este sistema con éxito, entre ellos una pareja que le habla a sus pequeños en chino y español, italiano y español, un caso en que los abuelos le hablan a los nietos en portugués y el que me parece más increíble, una familia en la que la mamá es japonesa, papá es venezolano, se conocieron mientras estudiaban en USA, así que la nena de 3 años habla español, japonés e inglés.

Si tuviese que pensar en algún detalle que pudiese no haber salido del todo bien es que tal vez yo tendría que responder a papá en inglés para que la nena se anime a hablar, pero por como he visto el proceso pienso que es cuestión de muy poco tiempo para que suelte la lengua (os cuento en el siguiente post nuestros avances a este respecto)

Sé que no todas las familias tienen la suerte de que algún miembro hable otro idioma, sin embargo solo es necesario tener la voluntad porque afortunadamente hay muchísimos recursos.

Nosotros utilizamos cartillas, tarjetas, flash cards y libros con figuras y palabras en inglés. Cuando son tan pequeños evidentemente no entenderá lo que está escrito pero papi y mami pueden leerlo y aprovechar así la maravillosa oportunidad de aprender también un nuevo idioma (nunca es tarde, borren de sus mentes eso de que loro viejo no aprende a hablar). Si no se sienten cómodos con la pronunciación o desconocen, les comparto algunas de las aplicaciones que hemos utilizado nosotros. Estas son para iPad pero para el resto de los sistemas operativos hay muchísimas opciones:

– Nighty Night.

– Edu-Kids Room

– Edu Paint

– Endless Numbers

– Baby Flash Cards

– Speakaboos

– Preschool Zoo

– Funny Animal

Youtube es también  un recurso maravilloso en donde se pueden encontrar cualquier cantidad de dibujos animados en casi cualquier idioma. En mi opinión muy personal, me parece que para aprender inglés son fantásticos Dora la Exploradora, Handy Manny, Pocoyó y Peppa Pig.

La edad entre los 0 a 7 años es ideal para absorber información, así que manos a la obra y hacedle ese regalazo a sus peques!

En un próximo post les cuento la evolución de este proceso dos años después, cuando ya la nena está a muy pocos meses de cumplir los 5 años pero les dejo un video como pequeño adelanto.

La Teta. El Amor. La Culpa.

 

La lactancia materna es una de esas espinitas que una vez clavada, se me ha hecho muy difícil de sacar y este post no es más que un intento por superar una etapa que no puede ser revivida. Como quien va escondiendo la basura bajo la alfombra, sabiendo siempre que está ahí. Es la necesidad imperiosa de soltar la frustración de lo que no puede ser cambiado y aceptar. Así que, aquí va…

Mi primer embarazo fue un tanto atropellado. Era muy joven e inexperta y no existía Google. Amamanté a mi bebé durante 3 meses, pero siempre parecía quedar hambriento, así que complementaba con un biberón. Me dijeron mil cosas, que no producía suficiente leche, que era de familia, que eso pasa cuando no te lo pegas de inmediato, que le dieron biberón en la clínica y muchas cosas más, con las que me quedé, básicamente por mi inexperiencia y porque no sabía donde buscar información.

20 años más tarde la vida me dio una nueva oportunidad y esta vez iba a hacer todo lo que estaba en mis manos para que las cosas salieran bien (al menos ese era mi deseo). Fueron 9 meses maravillosos de preparación en los que todo fluyó de manera perfecta, a pesar de mi edad (ya tenía 40 años) y del stress del trabajo al que estaba sometida a diario. A modo de anécdota y para que entiendan el nivel de presión (al que yo misma me sometí) el día antes de dar a luz me quedé hasta casi la 1am terminando el trabajo que uno de mis clientes iría a buscar a la clínica cuando fuera a visitar a la bebé. Me había convertido en una work-a-holic justo cuando menos debía (la verdad creo que siempre lo fui y lo sigo siendo).

Pero volviendo a lo que nos compete, ya unos días antes de dar a luz noté que mis pechos estaban súper cargados y luego de la ducha me goteaban ligeramente. Estaba realmente feliz, de un primer intento en el que me convencí de que no producía suficiente leche, todo parecía indicar que esta vez las cosas marcharían de maravilla.

Mi hija había nacido por cesárea, así que el apego precoz no fue posible, sin embargo me la puse al pecho tan pronto como pude. Las enfermeras me recomendaron 15 minutos en cada pecho. El pediatra 5 minutos. Yo la dejé allí todo el tiempo que quiso. No quería separarla de mi. Había esperado 20 años por ese momento. Pero como diría María, de la película “El Libro de la Vida” (si no la han visto se las recomiendo):¿de verdad pensaste que sería tan fácil?”

A los pocos días el dolor comenzó, estaba viviendo uno de los más grandes mitos de la lactancia materna (todos estos días he tenido que leer la misma frase abofeteándome una y otra vez “amamantar no duele y si duele algo estás haciendo mal”).

Yo debo haberlo hecho todo mal, porque poco a poco mis pezones comenzaron a descamarse y a sangrar. A pesar de eso aguanté. Estaba cansada, adolorida y muy deprimida. Sentía que no había sido capaz de alimentar a mi primer hijo y que no podía tampoco con la segunda. La vitamina E, las cremas especiales y mi propia leche me ayudaron mucho, pero no tenia tiempo de recuperarme por completo y con cada toma los pezones volvían a empeorar. En esta oportunidad la poca producción de leche no era problema… chorreaba leche a toda hora, no tengo ropa que no se haya manchado.

La estaba pasando mal. Quería amamantar pero el dolor se me hacía insoportable, hasta que por fin, un día, mi marido llegó a casa con unos protectores de pezón. ¡Santo remedio! podía amamantar a mi bebe y el dolor se redujo bastante. Lo que nunca tomé en cuenta es que ya la succión no era la misma, lo que supongo me provocó una terrible mastitis llegando ya al 3er mes. Fue así como el dolor, la fiebre, el cansancio y la tristeza me vencieron.

En medio de todo esto, seguía reinando el stress del trabajo. Nunca dejé de trabajar. Planeamos todo para que yo me quedara trabajando desde casa y poder así atender a la bebé, pero la verdad es que no estaba atendiendo a nadie. Creo que nunca había trabajado tanto desde que salí embarazada.

infografia-ifso-beneficios-mitos-lactancia-materna-20-08-2011

Recientemente me he topado con esta gráfica una y otra vez. Es una gráfica muy completa que habla sobre mitos y beneficios de la lactancia materna, así como datos de los productos farmacéuticos más vendidos, sin embargo yo no podía ver otra cosa que no fuera el primero de los mitos. ¿Cómo me van a decir que la lactancia no duele? Sabía que tenía que escribir este post porque detrás de toda esa rabia había una lección que aprender y algo que soltar.

La maternidad, en todo su contexto, más allá de todos los romanticismos idílicos, es un desafío. Un desafío que estamos preparadas para asumir. Pero debemos saber cuándo pedir ayuda, cuándo decir que no, cuándo seguir intentando y cuándo soltar.

Hoy en día estoy convencida que los primeros meses deben dedicarse en exclusiva al bebé, es necesario regalarse ese tiempo, a tu hijo y a ti. El stress es uno de nuestro peores enemigos. Por otro lado, la asesoría de una consultora de lactancia es fundamental. Tanto la falta como el exceso de información es fatal y poder contar con alguien experimentado que sea capaz de orientarnos puede ser la clave del éxito.

Es por ello que he dedicado algo de tiempo a hacer el trabajo que debí haber hecho antes de dar a luz. Sin embargo y como dice mi queridísima Valentina Castillo, que además de ser mi prima es consejera de lactancia titulada por la UNICEF, ésta es mi manera de sanar la culpa y la frustración del pasado, permitiendo que toda la información que no tuve llegue a la mayor cantidad de mamás que sea posible.

Les comparto este formulario de preguntas y respuestas, escrito con mucho amor a cuatro manos. Espero que les sea de gran utilidad y les sirva para “pasarla teta” con sus peques!

P. –¿Cómo te definirías o autodenominarías?

R. -Soy una persona en continuo aprendizaje. Consejera de Lactancia Titulada por la UNICEF, facilitadora de nacimiento y más recientemente dirijo un grupo de meditación.

P. –¿Tuviste 2 hijos muy seguidos, eso afectó de alguna manera tu experiencia con relación a la Lactancia Materna?

R. -La Lactancia Materna para mi, ese primer encuentro con mi bebé, ocurrió desde el total desconocimiento. Fue una experiencia muy dura y muy fuerte, básicamente porque la información era muy escasa, aún contando con una unidad de lactancia. Lo único que sabía era que la leche materna era lo ideal para el bebé y que debía amamantar, pero nunca me hablaron de las sensaciones y de las cosas que podían ocurrir. Eso se tradujo en 2 meses de mucho dolor y mucho llanto. Tenía la sensación de que mi hijo podía percibir mi sufrimiento, porque cada vez que él se pegaba a mi pecho, yo lloraba profundamente de dolor. Todo cambió cuando, un día, una persona me explicó que el bebé tenía mal agarre. Fue así como, con los pezones adoloridos y muy rotos finalmente pude lograr esa lactancia realmente efectiva, donde él se alimentaba bien y lograba quedar satisfecho, reduciendo así la cantidad de tomas. A partir de ahí el mundo cambió para mi. La Lactancia pasó de ser una experiencia profundamente dolorosa  a ser maravillosamente placentera. Comencé a disfrutarla y a promoverla de la misma manera que me la enseñaron a mi, así, sin pensarlo, me estaría convirtiendo en lo que es hoy mi propósito de vida. Posteriormente, al año nace mi segunda hija. Si bien es cierto que los tuve muy seguidos eso no afectó en nada mi experiencia, al contrario, siento que pude recibirla con el conocimiento y la confianza que ya había adquirido y adicionalmente pude disfrutar de 3 años maravillosos de lactancia continua.

P. –¿Cuando hablas de mal agarre , es algo que se puede explicar fácilmente a distancia o recomiendas el acompañamiento de una consejera de lactancia?

R. -Yo creo que uno tiene que buscar siempre la información de primera mano. Mientras mejor preparada esté una mamá, más satisfactoria será la experiencia. La información va descartando ciertos factores como el stress y la desconfianza, sin embargo, sabemos que estamos continuamente bombardeados por información que a veces solo tiende a confundir, por lo que el apoyo de una persona preparada es fundamental, no solo para guiar en cuanto a técnica sino para apoyar emocionalmente, porque sabemos que las hormonas ejercen un efecto importante. Es fundamental que la madre sea escuchada en sus dudas y sentires. Muchas veces dentro del mismo núcleo familiar, hay diversas formas de ver y enfrentar el post-parto, lo que tiende a generar información cruzada que lejos de ayudar genera dudas y desconfianza en la madre. Por mi propia experiencia y la que he vivido a traves del acompañamiento de otras madres, podemos llegar a experimentar una sensación de desolación y soledad profunda, debido al miedo natural de enfrenar cosas nuevas y desconocidas. Es por ellos que la preparación previa es fundamental.

P. –¿Qué es lo primero que le dices a una mamá que está por dar a luz?

R. -Lo primero que le digo es que sea consecuente con sus deseos, porque también entiendo que aquí entran otros factores, otras vivencias, creencias e información previa. Yo siempre voy a ser defensora y voy a recomendar eternamente la lactancia materna, porque a pesar de haber tenido una experiencia sumamente dolorosa, sé también que puede superarse, una vez logras reconciliarte con tu cuerpo y ponerlo a trabajar en función del amor más grande. Pude disfrutar y pude entender qué es una lactancia eficaz y feliz, donde se nutren tanto la madre como su hijo. Sin embargo, es importante reconocer que hay que acompañar a la mujer, hay que saber escucharla. El fracaso de la lactancia viene dado por dos factores. Uno, la impaciencia; que se desprende de ese factor tiempo, porque, al principio son 45 minutos en cada seno, al agotamiento y por supuesto una técnica que lejos de producir placer, produce dolor. Y la lactancia puede ser dolorosa, es lo primero que se le debe decir a una madre. Es dolorosa cuando no tenemos una buena postura, un buen agarre y por esa misma razón el bebé no está siendo alimentado de manera adecuada, entonces, tanto el bebé como la madre van abandonando. Lógicamente cuando una madre se enfrenta  a una experiencia tan dolorosa y poco grata que la hace desconfiar hasta de su propio cuerpo y adicionalmente, recibe información que lejos de ayudar termina de lapidar y enterrar la experiencia como el bendito “no tienes suficiente leche” o “tu leche no lo satisface, no es de buena calidad” entonces es cuando se genera esa desconfianza. sabemos que esa producción hormonal necesaria para que haya el reflejo de salida y producción de la leche van desapareciendo porque le vamos dando cabida a hormonas relacionadas con el estrés , con la percepción y la vivencia del dolor y es ahí cuando abandonamos y experimentamos esa sensación de fracaso. Al dejar entrar la desconfianza y no tener el apoyo de una persona guía, sumado a la falta de paciencia, a querer acelerar el tiempo del bebé, olvidándonos del ahora. La lactancia se nutre de factores fundamentales como son, la confianza, la seguridad y la paciencia.

P. –¿Consideras que hay factores genéticos, como tipo de piel, que predisponen a una mala experiencia de lactancia o es solo un problema de técnica?

R. -Si, es la técnica. La piel del pezón es muy delicada, entonces, cuando el bebé succiona del pezón, nos garantizamos una experiencia dolorosa. Si el bebé desde el comienzo se prende del pezón, inmediatamente comienza a romper. El bebe debe prenderse de la areola. Es así como puede extraer la mayor cantidad de leche y en consecuencia sus niveles de saciedad son óptimos y la experiencia comienza a ser placentera.

Ninguna experiencia dolorosa en una relación de 2 donde hay un vínculo afectivo puede ser satisfactoria. Ese “no importa, te quiero, eres mi hijo y te tengo que alimentar” ya en sí la frase “te tengo que” y “me duele pero no importa”sustituye el vínculo que debería ser de amor por uno de victimización y sufrimiento.

En el caso de una madre que tiene los pezones muy rotos, se recomienda enseñar otras técnicas de extracción, mientras sana el tejido de los pezones, que es sumamente noble y se recupera muy rápido, para luego iniciar con el patrón de agarre adecuado y en paralelo se van trabajando los niveles de confianza, el agotamiento y la depresión natural que ocurre durante el post-parto.

P. –¿El uso de tetinas, pezoneras, chupones y otros artilugios puede afectar?

R. -Por pérdida de referencia del patrón de succión no porque el bebé sigue haciendo su trabajo para poder extraer la leche, pero imagínate que te ofrezco tu plato favorito pero debes comerlo a través de un envo-plast.. es más o menos lo que ocurre con el bebé, que pierde el patrón olfativo que lo invitaba y lo motivaba a estar allí. Yo en lo personal no recomiendo la pezonera. En algún momento la usé para que el bebé no tuviera contacto con la piel dañada, pero eso no minimizó el dolor ni la sensación de que las cosas no estaban siguiendo el curso natural. Adicionalmente, si tengo el pezón roto, esa pezonera concentra niveles de humedad que no favorecen la cicatrización.

P. –¿Qué factores consideras fundamentales para lograr una lactancia materna exitosa?

R. -Previsión, confianza, educación, paciencia y el apoyo de una persona con experiencia en el tema.

P. -Qué le dirias a esas mamás que querían amamantar a sus bebés y que por una u otra razón no tuvieron éxito y sienten frustración y culpa?

R. -La vida siempre tiene muchas maneras de compensar. Lo que no pasó no pasó. Abandonar y soltar el pasado y centrarse en el ahora y en esa maravillosa bendición que es un hijo.

La culpa y la frustración no nos sirven para nada y terminan convirtiéndose en pequeñas prisiones que es necesario sanar y para sanar es necesario comprender y trascender. Puedes leer el estudio que hice sobre las posibles causas de la dificultad para amamantar en mi familia y la relación con nuestro árbol genealógico aquí 

 

 

366 Días Madrid

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Hay una fábula Zen que dice: “Si estás en un mástil y llegas a lo más alto y no puedes bajar, a donde vas? y el Zen te dice: doy un paso en el vacío.”

Es lo que muchos han tenido que hacer, dar un salto en el vacío (o en el mar) cuando ya no te queda tierra donde pisar y fue más o menos lo que hicimos, mi familia y yo hace exactamente 366 días (año bisiesto) cuando pasábamos llave a lo conocido y nos lanzábamos a la que sería la más grande y enriquecedora de nuestras aventuras como familia. Pusimos nuestros pies, por primera vez, en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Eran las 11 de la noche de ese caluroso lunes. Llegábamos con una hora de retraso de un viaje de 3 días. Evidentemente no es un viaje que se pueda comparar con la migración Siria, ni siquiera con el viaje de un mes en un barco de carga que hicieran mis abuelos con sus hijos hace +60 años. A diferencia de ellos tuvimos la suerte de viajar en clase turista y traernos lo que pudimos meter en dos maletas. Nos veníamos con nuestro pasaporte español sin haber estado jamás en esta tierra y sin embargo podía sentir que llegaba a casa.

Han sido 366 días con sus noches de insomnio, de incertidumbre y confianza al mismo tiempo, de tranquilidad y angustia, de alegría y tristeza, de contrastes expansivos y reveladores que me han mostrado a lo largo de este año quien soy, quien he sido y en quien puedo llegar a convertirme.

366 días de intensos desafíos que han ido construyendo y amalgamando a esta nueva persona, más fuerte y frágil a la vez, con una visión más extensa y compleja de lo que palabras como “extranjero” o “frontera” pueden llegar a significar, entendiendo que la vida continua y se abre paso, te quedes o te vayas, a pesar de nuestra propia arrogancia.

366 días de extrañas sensaciones corporales que me han acompañado mientras toda mi fisiología se adapta a esta nueva realidad que jamás imaginé llegaría a vivir. Un viaje sin duda alguna de autoconocimiento, de crecimiento y de aprendizaje en el que las pupilas se agudizan y los poros se abren para experimentar cada nueva sensación de manera única.

Cada día ha sido una lección de vida que me ha permitido mirar frente a frente mis prejuicios y temores, enseñándome a enfrentarlos y derribarlos.

Fueron muchas las razones por las que, después de muchos años estudiando opciones, nos decidimos por Madrid y hoy, a un año de haber llegado aquí, no puedo más que sentirme agradecida y afortunada. Una ciudad que nos abrió sus puertas de par en par, una ciudad en la que la historia se mezcla con la modernidad, una ciudad que me ha mostrado realmente lo que es la diversidad, en fin, una ciudad de gente maja que, en todo momento, nos ha hecho sentir bienvenidos, desde Manolo y Natalia del súper cerca de casa, hasta el señor de la bici que siempre está haciendo bromas, las maestras del cole, los vecinos y los compañeros de trabajo.

La expectativa dista mucho de la realidad, nada es realmente como esperábamos que fuera. Ha sido un torbellino que nos ha unido más como familia y que nos ha fortalecido como equipo. Hemos madurado como aguacate forrado en papel periódico y hemos aprendido a ver la vida de otro modo. Como se mira cuando no tienes piso bajo los pies. Con esa sensación de incertidumbre constante de quien da un salto al vacío pero a la vez con la certeza de que todo estará bien.

La migración se ha convertido en una constante no solo en mi país sino en el mundo entero. No se si utilizar el término “lamentablemente” porque, si bien es cierto que nadie debería ser forzado a salir de su país, es probable que de otra manera, yo en lo particular, no hubiese tenido el valor de embarcarme en una experiencia tan fascinante como esta.